De vuelta…

12 08 2011

 

Kuma! Ayer regresamos los 4 voluntarios (Miguel, Pepe, Vicky y Silvia) de ASAD que este año hemos viajado a la isla de Bubaque, en Guinea-Bissau. Aún así, todavía tengo allí la cabeza y sobretodo el corazón.

 Ha sido un regreso prematuro y un poco triste pues, desgraciadamente, mis tres compañeros enfermaron de Malaria esta semana y, aunque ahora se encuentran bien y prácticamente recuperados, debían regresar. Este año la Malaria ha acechado la isla con muchísima fuerza. A ello se le ha añadido la falta de medicinas (ha habido un ruptura de la entrada del fármaco antipalúdico de elección,Coartem, al país) que sin duda ha agravado el problema.

A pesar de las dificultades y de las cosas tan duras que hemos vivido, esta experiencia ha sido algo inolvidable y muy positivo para mí, tanto en lo personal como en lo profesional. Me es muy complicado escribir todo lo que me ha marcado durante estas semanas, pues se trata de muchas vivencias  y muy distintas a cualquier cosa que haya conocido hasta ahora.

Una de las cosas que más me ha impactado de este viaje ha sido la gente. Encontrar tanta generosidad en un sitio donde hay tanta miseria conmueve y hace reflexionar mucho. He conocido a gente a quien admiraré siempre como el Doctor José del Hospital Marcelino Banca de Bubaque, quien me ha hecho recuperar ilusión en mi carrera de Medicina y ha sido un ejemplo a seguir de esfuerzo, generosidad y sabiduría, además de un gran amigo.

En el hospital hemos aprendido mucho pero también hemos tenido que vivir momentos muy duros. El primer día murió un niño de Malaria y esta última semana lo hicieron otros dos, uno de ellos un recién nacido a quien no pudimos reanimar después del parto. La muerte es algo que los 4 tendremos vivir a lo largo de nuestra vida como médicos, pero ver como la gente allí muere por falta de medios crea una sensación de impotencia difícil de asumir. Por supuesto eso me da más fuerza para seguir trabajando para mejorar la situación de lugares como Bubaque.

La isla es un auténtico paraíso. La vegetación y la fauna que hay allí justifican de sobras que se trate de un espacio de reserva natural de la biosfera. La riqueza de esa tierra también nos ha hecho ver que hace falta educación para que su gente aprenda a aprovechar los recursos de una forma sostenible y acabar con la explotación que viene de fuera.

Ahora que acabo de llegar a mi casa en Barcelona, me siento una extranjera en mi propio país. Mi casa ahora me parece un palacio, las calles, los coches, las tiendas, la gente…todo es tan distinto… Me doy cuenta, ahora más que nunca, de la exageración y la desmesura del mundo en que vivimos.

África está ahora en mi mente y en mi corazón, y solo espero regresar pronto. Estoy muy agradecida a ASAD por haberme permitido vivir esta experiencia y a mis compañeros Miguel, Vicky y Pepe por haberla compartido conmigo. Sé que echaré de menos a la gente que he conocido, y por ahora solo queda esperar al reencuentro.

Um beijo forte. Fica dtritu.

Silvia.

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Aproximando distancias

19 03 2011

El tiempo existe pero diferenciado a cada paso. Atemporalidad de lo conocido, de mi realidad, para embarcarlo en otro espacio, otro lugar, otro quehacer. Por tus calles me desplazo sobre mis pies dejando que se oscurezcan. Extrañamente consciente de mi inconsciencia. Como muchas cosas que se hacen en la vida.

De pie en la proa del barco miro a mi alrededor e intento recordar la primera vez que hice ese viaje. Las primeras impresiones y sensaciones de un lugar, una persona o cualquier vivencia, suelen cambiar cuando la perspectiva se mueve, cuando se vuelve cotidiano, conocido o aprendido y me divierte pensar en los cambios que produce en mí. Veo el puerto a lo lejos y una brisa me recorre el vientre. Ese nerviosismo tintado de alegría de saber del reencuentro. Esa emoción que parece instalarse en la sonrisa y que por un momento nada es más importante que el abrazo con una persona. Podría vivir de estos explosivos instantes de felicidad que cada vez parecen más comunes en mi vida. Quizás sí. Hasta el día que el desgarro de la separación me pare o el continuo lo tinte de cotidiano.

Aproximando distancias

Guiné-Bissau





Guinea Bissau aguarda un enigma…

29 08 2010

Esta noche la isla nos ha regalado un cielo estrellado impresionante. Estrellas por doquiera…la belleza en la naturaleza es excelencia.

En Bubaque la diferencia me acompaña…es como llevar escrito en la cara la evidencia!La diferencia está presente en todo; en el color de la piel, la lengua, las manos, la comunicación, en las relaciones humanes, la concepción de la muerte, la comunidad…pero la diferencia también tiene puentes de unión y es que todas y todos somos personas y como tal tenemos casi las mismas necesidades, no obstante, no gozamos de las mismas condiciones ni oportunidades para satisfacerlas. Es tan evidente como la evidencia de la diferencia que me acompaña…Y tan chocante verlo con los  propios ojos, que me sorprende.

África es la tierra, es volver a los orígenes y reencontrarse con el ser que necesita de la naturaleza, de sus alimentos, recursos, de su bondad…Aquí las persones, los animales, el fango, la humedad y los mosquitos comparten casa…todo es natura y como tal no es de nadie y es de todos. Lo cotidiano es un hilo entre la vida y la supervivencia, entre el querer y el poder, entre el es y el debería. Y entre la vida, el querer y el es se desvanece la imagen de “pobres africanos” y descubro manos rústicas, trabajadoras y creativas…manos de hombre e manos de mujeres que han tirado adelante una tierra y una historia impregnada de injusticia, expolio, corrupción e intereses que están lejos de mejorar su realidad y su calidad de vida.

Este continente aguarda un enigma, cuya respuesta no se encuentra en los libros, ni en las grandes teorías, ni en las reglas del libre mercado, ni en la alta esfera política…este secreto es el que permite que, a pesar de las grandes y profundas carencias sociales, a pesar del insuficiente sistema de salud y educación y la casi inexistencia de fuentes de rendimiento económico y generación de ingresos, África se levanta a cada amanecer al mismo ritmo que el sol y su gente desprende una vitalidad que baila al compás de la fuerza y la esperanza. Este secreto solo se percibe cuando se habita en él y se sabe de él cuando miras a sus personas a través de su piel. Allí está el enigma, allí se encuentra el cruce de respuestas, y solo luego uno empieza a comprender que se encuentra en otro continente, en otras estructuras, en otros pensamientos, en otra modo de sentir, en otras formas, en otros fondos…

Este es un país que coexiste fuera y dentro del “Mercado”, es decir, se sitúa  dentro de un aparente mundo global y vive al margen de él, le tienen la entrada vedada pero, a mi parecer, esta es su gran suerte. África se sostiene en una altereconomía basada en lo humano, en la solidaridad, en las redes sociales, el trueque, la empatía, la confianza y lo femenino. Mientras algunos se aprovechan de sus recursos y riquezas, aquí, dónde los pies pisan el suelo, hay algo que se mueve y se cuestiona que esto talvez no es justo…Y en este punto es donde están los que yo llamo “personas infinitamente admirables”, son los que, conscientes de todo, sin nada a cambio y a sabiendas que posiblemente el cambio está más lejos que sus vidas, luchan para la apropiación de sus procesos, sus gentes y su porvenir, crecer en derechos y deberes y desarrollar sus oportunidades, es decir, su libertad.

ASAD acompaña a los bijagós en la búsqueda de alternativas y a través de Radio Djan Djan, principal contraparte en Guinea Bissau, la comunidad del archipiélago Bolama-Bijagós va, poco a poco, adquiriendo los servicios básicos en salud, educación, acceso a agua y saneamiento. Esta radio es de y para la comunidad, aspecto fundamental para que la población tome conciencia de su vulnerabilidad y procure una alternativa al respecto. La  radio presta un servicio de información social con el fin de superar el aislamiento propio del archipiélago, comunicarse entre islas, tabancas y dar voz a los que no tienen acceso a ella. En este sentido, radio Djan Djan es un actor clave para el dinamismo social de la región, es por eso que ASAD trabaja para el fortalecimiento de la radio en todos sus niveles y apoya la puesta en práctica de los proyectos de desarrollo que se desprenden de la radio y que impliquen directamente a la comunidad.

Y allí estoy yo, colaborando en ese camino de y en construcción, particularmente participando en el mejoramiento cualitativo de la radio en cuanto a su programación, su organización, comunicación interna y formación periodística. En este lugar en movimiento, constantemente salen tareas imprevistas como la formulación de un proyecto para la construcción de un quirófano, una reunión de coordinación, una inauguración de una obra, una donación de medicamentos, una visita de seguimiento, recibir a un grupo de voluntarios y todas esas otras cosas que surgen de los ritmos propios de la vida africana como un “disgusto”, la ausencia de electricidad, ir a la capital o simplemente ese día no aparecen…