Nunca antes había trabajado como voluntaria en proyectos de desarrollo a la cooperación, y mucho menos en proyectos sanitarios. Pero antes de poder decir que parte de mi actividad profesional como Médico la quiero dedicar a trabajar en cooperación tenía que trabajar en terreno. Desde el primer momento me gustaron los proyectos que lleva a cabo ASAD junto con la asociación renacimiento, así que casi sin pensármelo dos veces hice la maleta y me fui a Patzún. Y entre todas las expectativas y proyectos que me llevaba desde España también tenía un poco de miedo; miedo de si me iba a encontrar cómoda allí, de si iba a encajar con la gente, si iba a hacer bien mi trabajo y el mas grande de todos: ¿me iba a gustar hacer esto realmente?
Pues bien , ahora puedo decir que es una experiencia que no tiene desperdicio,tanto a nivel personal como profesional, y que sin duda todo el mundo debería de vivir. Cada uno de los voluntarios y cooperantes que hemos ido a Patzún hemos aportado nuestro granito de arena, pero os aseguro que lo que cada uno de nosotros nos llevamos de allí es mucho más de lo que podemos dar todos juntos.
Y no puedo dejar de darle las gracias en primer lugar a ASAD por dejarme formar parte de su equipo y por animarme a trabajar con ellos ; a todo y cada una de las personas que forman parte del equipo de Renacimiento, por su hospitalidad y amistad y por último al resto de los voluntari@. Todos y cada uno de ellos han hecho que mi experiencia sea inolvidable y que vuelva con ganas y motivación para continuar colaborando con ASAD.
- Cristina J. -







